Negro sobre blanco: los mejores libros sobre música negra

La literatura musical negra se nutre de episodios crudos y dramáticos, otros son pura insensatez. Aquí hay una pequeña selección de libros para conocerlos todos.

Miles, la autobiografía, de Miles Davis

Miles, la autobiografía, de Miles Davis

Bongi Makeba tenía una bonita voz y mucho talento. Composiciones suyas, como la dedicada a Shaka, el legendario guerrero zulú, forman parte del repertorio de su madre, la gran Miriam Makeba. Bongi, belleza africana que trabaja como modelo, ha grabado en París su primer álbum. Pero Bongi oye voces y ve visiones, está en contacto con espíritus del más allá y pasa de la alegría al miedo y la tristeza. Su hijo muere al nacer. A Bongi le han practicado una cesárea y debe descansar. Pero quiere ver al bebé y sale a buscarlo. Enloquecida y desangrándose, camina sin rumbo a la luz de la luna. Unos soldados se burlan de aquella loca pero la llevan al hospital. Bongi fallece poco después.

La literatura musical negra se nutre de episodios crudos y dramáticos. Otros son pura insensatez. También hay, ¿cómo no?, páginas tremendamente densas, insulsas y aburridas. “Libertad viene de libro” era uno de los eslóganes de los libreros y, para no caer en las redes mercantiles de la industria y no ser víctima de los caprichos de los críticos, lo mejor es recopilar información de primera mano. La lectura todavía es un camino rápido y eficaz para lograrlo. He aquí una pequeña selección de clásicos sobre música negra.

Mujeres desesperadas

• Miriam Makeba con James Hall, Makeba: My Story. Bloomsbury Publishing PLC, 1988. Emoción y carga reivindicativa. Además de la historia de su hija, el libro está lleno de momentos significativos: Miriam mete la cabeza bajo el grifo al verse en el espejo el peinado caucasiano que le han hecho para su primera aparición en TV, su voz tiembla cuando lee su discurso contra el apartheid en las Naciones Unidas, el gobierno de las Bahamas cierra su boutique cuando se casa con el revolucionario Stokely Carmichael… Histórico e imprescindible: una gran cantante y una enorme mujer.

• Billie Holiday con William Dufty, Lady sings the blues, memorias (Lady sings the blues). Tusquets, 1988. Una de las mejores cantantes de la era de la música grabada recuerda su lucha contra pobreza y la heroína. Escrito en 1956, llega hasta su éxito en el Carnegie Hall: la primera mujer negra que lo llenaba como cabeza de cartel. La última frase está llena de optimismo, pero Billie murió poco después de escribirla. Triste, deprimente y muy amargo para el lector sensible.

• Tina Turner con Kurt Loder, Yo, Tina. La historia de mi vida (I, Tina: My Life Story). Ediciones B. /Primer Plano, 1993. Versión simplista y maniquea de la vida de una cantante unida sin remedio a su marido, perseguidor y maltratador. Tina parece disfrutar retratándose como víctima… Al final, se libera cuando abandona su música y a su marido y padrino para convertirse en superestrella de ese hijo putativo suyo que es el rock. Imprescindible leer también leer las memorias de su ex marido: Ike Turner con Nigel Cawthorne, Takin’ Back My Name: The Confessions of Ike (Virgin Books, 1999).

 • Erika Kennedy: Bling (William Heinemann, 2004). Una novela morbosa y sensacionalista sobre la sórdida industria del hip hop. Ya, ya… No debería entrar aquí, ¡qué falta de método! pero Erika fue corresponsal de Bilboard y seguramente su crónica literaria es más realista que las visiones idealizadas de los críticos cegados por su fanatismo. Detrás de sus odiosos personajes se reconoce a figuras como Russell Simmons. La protagonista no existe en la vida real pero podrían ser cualquiera. Para quien prefiera una visión más aséptica: David Toop, The Rap Attack: African Jive to New York Hip Hop (South End Pr., 1984): si no me equivoco, el primer libro publicado sobre esta música. Hay varios volúmenes.

• Mary Wilson, Dreamgirl: My Life as a Supreme. St. Martin’s Press, 1986. Seguido de Mary Wilson con Patricia Romanowski, Supreme Faith: Someday We’ll Be Together. Harper Collins, 1990. La sexy y dulce Mary tiene una voz preciosa y muy buena memoria. Se acuerda a la perfección de las trapacerías de Diana Ross y Berry Gordy para conseguir fama y poder. Odiar a la Ross resulta fácil y entretenido… Pero ¿quién ha tenido una gran carrera musical y discográfica y es una clásica, ella o Mary? Interesante la segunda parte sobre uno de los grupos mejores de la música norteamericana: las Supremes de Mary.

Dreamgirl: my life as a supreme de Mary Wilson

Dreamgirl: my life as a supreme de Mary Wilson

Hard times

• Paul Oliver, Historia del blues. Alfaguara, Nostromo, 1976 (The Story Of The Blues). La primera y una de las más completes historias del blues que se han escrito. Interesantísima toda la parte sobre la esclavitud. Fascinantes las vidas y trayectorias de los pioneros. Valiosísima documentación gráfica aunque posteriormente ha circulado por muchos sitios: aquí está todo junto. Es uno de los libros que sirvieron para que la música popular se tomase en serio en Ias instituciones y el mundo académico. Imprescindible en la estantería o en la mesita de café.

• LeRoi Jones, Blues people. Música negra en la América blanca (Blues People: Negro Music in White America). Lumen, 1969. Editado en España poco después de su publicación, este ensayo reivindicativo y concienciado es clave para entender los 60, sus conflictos raciales y su maravillosa música negra.

• Leroi Jones, Música Negra (Black Music). Ediciones Júcar/Júcar Jazz, 1986. Recopilación de escritos de los años 1959 a 1967 sobre Miles, Coltrane, Monk, Sun Ra, Ornette, etc. Se trata más de un texto literario sobre sociedad y política que un libro de música. Las ideas que expresa se han generalizado posteriormente, pero entonces fueron innovadoras.

• Varios autores, The soul book. Eyre Methuen, 1975. Primer libro sobre una música que, en su momento, tuvo demasiado éxito para que se tratase con seriedad. Varios ensayos independientes, sesudos y metódicos. Inevitablemente marcados por la época en la que se escribieron.

• Boris Vian, Escritos sobre jazz, Tomo I y II (Écrits sur le jazz). Grech, 1984. Vian escribió de música en varias publicaciones: Jazz Hot, Combat, Art o Jazz News y fue director artístico de Philips francesa, además de tocar su trompinette en las cavas malolientes de St. Germain des Prés. Se define como defensor del be bop frente a los antiguos y es gamberro y atrevido frente a la pedantería habitual del crítico.

• Charles Sawyer, B.B. King (The arrival of B.B. King). Ediciones Júcar/Júcar Jazz, 1985. Una de las primeras biografías de figuras musicales traducida aquí. Muchos detalles sin interés como el recuento de espermatozoides del simpático bluesman. Mejor es la parte de sus inicios en la Beale Street de Memphis como The Pepticon Boy pero la mirada que ofrece del showbizz negro y el chitlin circuit de los 50 es típica de un crítico musical: aburrida.

• Peter Guralnick, Sweet Soul Music and the Southern Dream of Freedom (Harper & Row, 1986). Atlantic, Stax, Fame, Muscle Solas, etc. con análisis, historia, entrevistas y datos: rigor y seriedad, un libro denso e informativo.

• Nelson George, The Death of Rhythm and Blues (Pantheon books, 1988). La lamentable degradación de la música afroamericana en manos de la industria y de la nueva burguesía negra. No se sabe si la nu skool le parece bien o mal, pero resulta esclarecedor y premonitorio.

• Helène Lee, Rockers d’Afrique: Stars et légendes du rock mandingue (Albin Michel /Rock & Folk, 1988). La historia de la música moderna africana y su interacción con la europea y norteamericana a través de la trayectorias de unas cuantas figuras como Alpha Blondy, Salif Keita, Youssou N’dour, Toure Kunda, etc. Uno de los primeros -sino el primero- libros sobre el tema que se publicaron al calor del boom de la world music.

The Death of Rhythm and Blues de Nelson George

The Death of Rhythm and Blues de Nelson George

Vidas ejemplares

• Charles White, The Life and Times of Little Richard: The Quasar of Rock (Harmony Books, 1985). Tan divertido y enloquecido como es la música de Little. Escrito en un momento de arrepentimiento por pasados excesos, contiene una carga de moralina igualmente extravagante.

• Otis Williams con Patricia Romanowski, Temptations. GP Putnam’s sons, 1988. El líder y dueño de los Tempts no cantó una línea solista en ninguno de los clásicos del grupo pero ejerció un poder autoritario y dictatorial rozando la crueldad. Para Otis, lo importante era el grupo y no sus miembros.

• Miles Davis con Quincy Troupe, Miles, la autobiografía (Miles: The Autobiography). Ediciones B/Primer Plano, 1991. Otro libro que pretende engrandecer a una figura y solo consigue hacértelo antipático: tirano, malhumorado, engreído, bocazas, criticón… En fin… ¡mejor oír los discos!

• Charles Mingus: Menos que un perro (Beneath the Underdog). Literatura Mondadori, 2004. Con prosa literaria, rica y original que no se sabe de dónde se la sacó, Mingus departe sobre música, racismo, sexo, religión, etc. Nada que ver con otras autobiografías. Una obra maestra de la literatura.

• James M. Salem, The Great Late Johnny Ace and the Transition from R&B to Rock and Roll. University of Illinois, 1999. La historia truculenta e imbécil de un hombre clave en la música del siglo XX. Mientras su grupo de acompañamiento aun toca blues, él ya canta baladas… Mientras el público espera ansioso su actuación, él hace el tonto jugando a la ruleta rusa en el camerino… Suena un disparo y cae muerto. Su último disco, Pledging my love, va directo al número 1.

Fuente: El diario

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